Editorial: Recuperar el camino

Augusto Galán Sarmiento MD. MPA
Director del Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud
El nombramiento de Ana María Vesga como ministra de Salud y Protección Social del próximo gobierno, representa mucho más que el relevo de una persona. Se convierte en la posibilidad de corregir un rumbo, de recuperar la confianza y de volver a recorrer el camino que nunca debió abandonarse.
Su conocimiento amplio del sistema de salud, su comprensión de las complejas relaciones que conforman este macrosistema y, sobre todo, su reconocida capacidad para escuchar, dialogar y construir acuerdos, constituyen atributos particularmente valiosos en el momento más difícil que ha vivido el sector desde la expedición de la Ley 100 de 1993.
La salud colombiana necesita menos confrontación y más construcción colectiva. Necesita recuperar la capacidad de conversar entre quienes piensan distinto; reconocer que ningún actor posee por sí solo todas las respuestas y que las soluciones duraderas solo nacen cuando el conocimiento técnico, la evidencia y el interés superior de los pacientes prevalecen sobre las diferencias ideológicas.
Por eso, el mayor significado de este nombramiento no radica únicamente en las condiciones personales de la nueva ministra, sino en la posibilidad de que el Gobierno inaugure una nueva etapa caracterizada por el respeto institucional. Una etapa en la que vuelvan a reconocerse plenamente la Constitución, las leyes de la República y las decisiones de las altas cortes, comenzando por el cumplimiento integral de los Autos de la Corte Constitucional que durante estos años han buscado proteger el derecho fundamental a la salud de millones de colombianos.
El contraste con los días recientes no deja de ser elocuente. Mientras se abre una esperanza de reconstrucción, quienes condujeron decisiones que produjeron un profundo deterioro operativo, financiero e institucional del sistema intercambian homenajes y banalizan condecoraciones que durante décadas simbolizaron el reconocimiento al servicio público y a los grandes aportes al país. La historia, sin embargo, suele ser más rigurosa que las ceremonias. Los reconocimientos verdaderamente importantes terminan siendo aquellos que otorga el tiempo y que se reflejan en el bienestar de los ciudadanos.
Nadie debería llamarse a engaños. Recuperar el sistema no será una tarea sencilla. La pérdida de acceso efectivo a los servicios, el desabastecimiento de medicamentos, la fragilidad financiera de múltiples instituciones, la incertidumbre alrededor de las EPS intervenidas y el deterioro de la confianza entre los actores no desaparecerán por arte de magia. Reconstruir exige decisiones técnicas, disciplina institucional y una enorme capacidad para convocar.
Existe, sin embargo, una senda posible. Primero, estabilizar el sistema para proteger a los pacientes, garantizando nuevamente el acceso oportuno e integral, recuperando la liquidez, fortaleciendo el flujo de recursos y definiendo, con criterios técnicos, financieros y jurídicos, el futuro de las EPS intervenidas. Segundo, recuperar la gobernanza mediante reglas claras, información transparente, fortalecimiento institucional y espacios permanentes de participación y concertación entre el Gobierno, los pacientes, los aseguradores, los prestadores, la academia y los territorios. Finalmente, evolucionar el sistema con una visión de largo plazo, fortaleciendo la Atención Primaria en Salud, consolidando un aseguramiento moderno, sostenible y centrado en las personas, e incorporando mecanismos de priorización y eficiencia que permitan responder a los desafíos demográficos, epidemiológicos, tecnológicos y financieros del siglo XXI.
No se trata de comenzar de cero ni de deshacer tres décadas de aprendizajes. Se trata de recuperar aquello que ha demostrado funcionar, corregir lo que la experiencia ha evidenciado como insuficiente y construir, entre todos, un sistema más fuerte, más humano y sostenible.
Felicitamos sinceramente a la ministra Ana María Vesga. Su llegada representa una oportunidad que Colombia no debería desaprovechar. Confiamos que el sector recupere el diálogo y decida sustituir la confrontación por la cooperación y la incertidumbre por una reconstrucción colectiva. El sistema de salud necesita, más que nuevos enfrentamientos, el liderazgo sereno capaz de devolverlo al camino correcto. La doctora Vesga lo tiene.
Desde este centro de pensamiento estaremos en la disposición de contribuir a construir ese mejor sistema de salud que necesitamos los colombianos. Lo hará con la misma objetividad e independencia con la cual ha realizado su labor por años.






