Enero 19 de 2018

Salud Mental

Según la Encuesta Nacional de Salud Mental (2015) la salud mental, es un sinónimo de cierto bienestar emocional y de calidad de las interacciones humanas que favorecen condiciones de vida digna y de humanización.

La salud mental puede cuidarse con acciones sencillas y que están a la mano; actos cotidianos como ser conscientes del respeto a la dignidad del ser humano y ser tolerantes frente a la diferencia, contribuyen a la salud. El diálogo como herramienta de comunicación, empleada por el hombre desde tiempos inmemoriales, debe ser tomada como pilar fundamental y alternativa en la solución de las diferencias y conflictos interpersonales.

La salud mental parte del respeto por el otro basado en los valores inculcados en sociedad; es transcendental enfatizar en la reconstrucción de la escala de valores en los individuos, la familia, la comunidad y el estado.

Estimular el desarrollo de la autoestima y el respeto propio, son formas de salud mental que se pueden lograr con acciones como disminuir el consumo excesivo y perjudicial de alcohol y el fomento del dialogo ante situaciones de conflicto. Debemos centrarnos en promover actividades de prevención de la violencia interpersonal, especialmente enfocadas a los grupos más vulnerables de la sociedad; así promovemos la igualdad como principio universal.

Así mismo, el reconocimiento de la vulnerabilidad implica la aceptación de la violencia y el irrespeto como mecanismo de afectación a la salud mental. Debemos hacer uso de las herramientas que nos permiten denunciar los casos de violencia para así tomar las medidas correctivas y que se disminuyan estas acciones.

Por su parte, el papel del sector público es fundamental; las entidades gubernamentales deben asumir su rol como ente regulador. Para esto es importante que los municipios y departamentos desarrollen en el marco del Plan Decenal de Salud Pública 2012 – 2021, la Política de Atención Integral en Salud (PAIS) y el Modelo Integral de Atención en Salud (MIAS), la implementación de la Estrategia Rehabilitación Basada en Comunidad (RBC), como parte de las respuestas para garantizar el ejercicio pleno del derecho a la salud mental a la población colombiana, en el marco del sistema general de seguridad social en salud (SGSSS) basado en la atención primaria (APS), la salud familiar y comunitaria y la gestión del riesgo en salud. La salud mental como elemento de la salud implica acciones integrales que vinculen al individuo, la sociedad y el estado.

Así es la salud, está en todo lo que hacemos, va más allá de la enfermedad; empieza por el autocuidado y el empoderamiento. “La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas”, Sigmund Freud.Según la Encuesta Nacional de Salud Mental (2015) la salud mental, es un sinónimo de cierto bienestar emocional y de calidad de las interacciones humanas que favorecen condiciones de vida digna y de humanización.

La salud mental puede cuidarse con acciones sencillas y que están a la mano; actos cotidianos como ser conscientes del respeto a la dignidad del ser humano y ser tolerantes frente a la diferencia, contribuyen a la salud. El diálogo como herramienta de comunicación, empleada por el hombre desde tiempos inmemoriales, debe ser tomada como pilar fundamental y alternativa en la solución de las diferencias y conflictos interpersonales.

La salud mental parte del respeto por el otro basado en los valores inculcados en sociedad; es transcendental enfatizar en la reconstrucción de la escala de valores en los individuos, la familia, la comunidad y el estado.

Estimular el desarrollo de la autoestima y el respeto propio, son formas de salud mental que se pueden lograr con acciones como disminuir el consumo excesivo y perjudicial de alcohol y el fomento del dialogo ante situaciones de conflicto. Debemos centrarnos en promover actividades de prevención de la violencia interpersonal, especialmente enfocadas a los grupos más vulnerables de la sociedad; así promovemos la igualdad como principio universal.

Así mismo, el reconocimiento de la vulnerabilidad implica la aceptación de la violencia y el irrespeto como mecanismo de afectación a la salud mental. Debemos hacer uso de las herramientas que nos permiten denunciar los casos de violencia para así tomar las medidas correctivas y que se disminuyan estas acciones.

Por su parte, el papel del sector público es fundamental; las entidades gubernamentales deben asumir su rol como ente regulador. Para esto es importante que los municipios y departamentos desarrollen en el marco del Plan Decenal de Salud Pública 2012 – 2021, la Política de Atención Integral en Salud (PAIS) y el Modelo Integral de Atención en Salud (MIAS), la implementación de la Estrategia Rehabilitación Basada en Comunidad (RBC), como parte de las respuestas para garantizar el ejercicio pleno del derecho a la salud mental a la población colombiana, en el marco del sistema general de seguridad social en salud (SGSSS) basado en la atención primaria (APS), la salud familiar y comunitaria y la gestión del riesgo en salud. La salud mental como elemento de la salud implica acciones integrales que vinculen al individuo, la sociedad y el estado.

Así es la salud, está en todo lo que hacemos, va más allá de la enfermedad; empieza por el autocuidado y el empoderamiento. “La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas”, Sigmund Freud. 

 

Referencias:

  • Encuesta Nacional de Salud Mental. (2015). Ministerio de Salud y Protección Social, Colciencias. Colciencias.
  • Forensis 2016.  Boletín de salud mental. Depresión. Subdirección de Enfermedades No Transmisibles