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Comunicado Federación Odontológica Colombiana sobre la reforma.

Cordial saludo señor Ministro

En consideración al interés de la Federación Odontológica Colombiana, que insta por el mejoramiento de la salud oral y propende por el ánimo asociativo y el urgente requerido bienestar de los profesionales de la odontología en Colombia, de manera atenta reiteramos nuestra sentida solicitud de inmediata intervención ante la crítica condición de la salud bucal de todos los habitantes del territorio nacional, y manifestamos una vez más que las actuales condiciones normativas y estructurales del sistema general de seguridad social en salud requieren ajustes imperativos que prevengan la desaparición del ejercicio profesional y que no se observan en el proyecto normativo que actualmente surte su curso en el Congreso de la República, norma que antes bien reafirmaría la actual tendencia de precariedad en la odontología.

Como ya lo hemos indicado, la crítica condición actual por la que pasa la odontología está promovida por una serie de hitos históricos con un detonante principal anclado en la forma actual de ejercicio profesional, que se viene ajustando a las condiciones de prevalencia a la cobertura en el aseguramiento, con subsidios a la demanda, característica de nuestro sistema de salud, lo que en teoría ha supuesto un mayor número de personas con posibilidad de acceso a la atención odontológica, pero en la práctica ha generado límites en los contenidos de la prestación, haciéndose énfasis en la atención de contingencias, con actividades de higiene, localizadas e inmediatas, sin vocación de prevención, integralidad y continuidad en la atención, lo que ha conllevado a que persistan y se perciban preocupantes signos de incremento en serias condiciones de salud.

No es que hagan falta profesionales en odontología o especialistas, ni que los que ejerzan constituyan un "cartel", como se ha escuchado afirmar al señor Ministro de Salud; por el contrario, en Colombia se presenta una condición precaria para la mayoría de los cuarenta y seis mil odontólogos en ejercicio, gran parte de ellos con especializaciones, y la mayoría en condiciones de desempleo o subempleo, y con pocas opciones de ejercer liberalmente la profesión, condiciones agravadas por críticas formas contractuales de vinculación que están siendo usadas por un buen número de entidades aseguradoras, y por muchas instituciones prestadoras públicas y privadas, en abuso de los instrumentos jurídicos legítimos.

En efecto, se menciona por muchos profesionales como frecuente que la contratación de los odontólogos se lleve a cabo por medio de contratos de prestación de servicios, muchas veces caracterizados por subordinación, exclusividad, horarios de más de seis u ocho horas y pagos periódicos condicionados a la asistencia y al cumplimiento de las tareas o responsabilidades asignadas; se conoce del uso de aparentes contratos de arrendamiento de áreas o consultorios, por horas o por consultas, pero que en la práctica tienen iguales condiciones a las anteriormente señaladas para los contratos de prestación de servicios; se habla de la vinculación por supuestos contratos de cuentas en participación o de riesgos compartidos, en los que en realidad el contratante es dueño de la institución prestadora o aseguradora, los pacientes son de esa institución, la infraestructura es de la institución, las responsabilidades y horarios los impone la institución (usualmente disponibilidad permanente), y se obliga al profesional a asumir costos del instrumental, insumos y responsabilidades éticas o del ejercicio profesional, tan solo a cambio de porcentajes bajos sobre costos del tratamiento, incluso inferiores al salario mínimo mensual legal vigente; se advierte de vinculaciones en las que se exige al profesional la constitución de personas jurídicas unipersonales (SAS), cuando en realidad se pretende la contratación del servicio personal de quien constituye la figura societaria; se hacen contratos laborales, en los que se obliga al profesional a llevar el instrumental e insumos; y se denuncian contratos laborales sin entrega de copias y con variaciones unilaterales y permanentes en las condiciones acordadas, entre otras figuras de extraña juridicidad evidenciadas por los odontólogos.

Ante la falta de oportunidades laborales, la constante en los profesionales de la odontología ha sido el silencio y ha prevalecido el miedo ante la eventual exclusión en un mercado al parecer restrictivo, de manera que esas graves condiciones contractuales no se denuncian y no se ponen en evidencia ante las autoridades respectivas.

Por supuesto, si persiste la actual integración vertical, como lo pretende reafirmar el proyecto de reforma legal que se surte en el Congreso, las aseguradoras fortalecerán su condición casi de oligopolio en la prestación del servicio de atención básica, que involucra a la mayoría de atenciones odontológicas en Colombia, de manera que se mantiene el modelo de empoderamiento del más fuerte en perjuicio del profesional.

Y claro, ante la gran cantidad actual de profesionales de la odontología y el número considerable de programas de especialización que existen en múltiples universidades en Colombia, el incentivo que pretende aumentar el número de especialistas no refleja un conocimiento del sector, sino una condición futura de mayor abaratamiento en los honorarios, que de por sí no pueden bajar más atendiendo que hoy los promedios de pagos son inferiores a los dos salarios mínimos legales mensuales vigentes, eso sí, en favor de los aseguradores que tendrían más oferta de prestadores permitiéndoles en una lógica de mercado disminuir los precios.

La demanda urgente, preventiva, permanente y profunda de servicios de salud bucal, se entrelaza con la oferta actual de profesionales de la odontología, de manera que no puede ignorarse que hay suficiente talento humano para responder al reto que impone el riesgo actual, y que debe preservarse la dignidad de esos profesionales, no solo ofreciendo o generando condiciones dignas de ejercicio profesional liberal o dependiente, sino precisando y controlando eficazmente todas las modalidades de vinculación, que están por fuera de condiciones legales, equitativas o justas.

A la larga, las condiciones actuales de integración vertical de los aseguradores, que se reafirma en la reforma legal que se surte en el Congreso, y la proliferación de odontólogos y especialistas, sin una política legislativa que responda al conocimiento profundo del sector de la odontología, llevará al desincentivo total a la profesión, con un abaratamiento de los servicios que hará insostenible cualquier visión de futuro.

Por todo lo anterior, respetuosamente solicitamos de su entero apoyo y decidida gestión, para estudiar y considerar a la Odontología como un componente esencial y determinante en el engranaje del sistema de salud, con mecanismos urgentes y eficaces que respondan a la necesaria condición de atención preventiva para toda la población, y que además considere la condición ocupacional de los profesionales de la odontología.

Solicitamos fortalecer las condiciones de contratación, brindando espacios de protección, confianza y reserva que propicien la concreción de las denuncias que lleven a identificar responsables de condiciones irregulares, involucrando además condiciones laborales o contractuales más fuertes y permanentes en los esquemas de habilitación.

Solicitamos incentivar la buena gestión empresarial de manera que se resalte la condición de los aseguradores y prestadores, que vinculen a los profesionales de manera adecuada, digna y transparente, y se sancionen a quienes usen las posibilidades contractuales en desmedro de la ética y dignidad del profesional.

Conocemos que varias asociaciones de profesionales de la salud están interesadas en manifestar su desacuerdo por la reforma que se surte en el congreso, expresión que respetuosamente nos vemos avocados a apoyar, insistiendo en que debe haber debe haber una reforma estructural que refleje un cambio estructural en la odontología.

Finalmente, observamos que en el marco de la odontología, siendo apremiante ajustes que fortalezcan el ejercicio, la actual reforma en estudio parece ignorar ese sentir y no considera apartes determinantes que den un giro en la crítica situación actual.

Atentamente,

CONSEJO DIRECTIVO
Federación Odontológica Colombiana

Tomado de: http://www.federacionodontologicacolombiana.org/?q=node%2F101