Estado de Salud
Agosto 1 de 2016

Tasa de Mortalidad por Lesiones de Causa Externa-Georeferenciado

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La Tasa de Mortalidad por Lesiones de Causa Externa es el número total de defunciones estimadas por homicidios, accidentes de tránsito, suicidios y otras lesiones en una población total o de determinado sexo y/o edad dividido por el total de esa población, expresada por 100.000 habitantes.

Análisis

¿Qué dicen estos datos?

En 1997 la OMS declara que aunque la violencia sea tan antigua como el mundo, los nuevos hechos observados, juntamente con el crecimiento de su incidencia en los indicadores sanitarios de las últimas décadas, la transforman en un problema de salud pública regional. Asimismo, se ha destacado que la violencia afecta a toda la población en la región de las Américas; sin embargo, en condiciones de pobreza y desventaja social, algunos sectores sociales resultan especialmente amenazados. Los hombres jóvenes se ven afectados primordialmente por enfrentamientos armados, desajustes sociales y laborales, y situaciones de pobreza e inequidad. Es importante destacar que las situaciones de pobreza e inequidad afectan a hombres, mujeres y niños por igual, pero los homicidios se caracterizan por afectar principalmente a los hombres jóvenes. Ellos son las principales víctimas y agentes de violencia homicida. En la mitad de los países de la región con más de un millón de habitantes, el homicidio constituye la segunda causa de muerte de hombres entre 15 y 24 años de edad (1).

Dentro de la mortalidad por lesiones de causa externa los traumatismos representan una parte cada vez mayor de la carga, sobre todo entre los adultos jóvenes económicamente productivos. Estos traumatismos pueden ser accidentales o intencionales, los últimos incluyen las autolesiones, el suicidio y los actos de violencia y de guerra, representan una parte cada vez mayor de la carga, sobre todo entre los adultos jóvenes económicamente productivos. En los países desarrollados, los suicidios acaparan la proporción más importante de la carga atribuible a los traumatismos intencionales, mientras que en las regiones en desarrollo son la violencia y la guerra las que ocupan el primer lugar (1).

Según el informe de Indicadores Básicos de situación de salud en la Región de las Américas, la tasa ajustada por edad de la mortalidad por causas externas (homicidios y accidentes de tránsito entre 10 a 49 años) permanece estable, pasando de 21.0 por 100.000 habitantes en 1999, a 22.0 por 100.000 habitantes en 2009. Sin embargo, se pudieron observar importantes diferencias entre las subregiones durante este período. Las tasas más altas fueron encontradas en las subregiones Andina, Brasil y Centroamérica con valores promedio de 56.4, 35.8 y 28.6 por 100.000 habitantes respectivamente. Aunque en la subregión Andina se observó una disminución en la tasa en el 2002, en parte por la influencia del comportamiento de la tasa en Colombia. En contraste, Centroamérica presentó un incremento que comenzó en 2003, en gran parte por la influencia del comportamiento de la tasa en El Salvador. En contraste, las subregiones de Norteamérica y del Cono Sur presentan tasas similares, siendo las más bajas de la región, con 8.0 y 7.9 por 100.000 habitantes respectivamente (2).

A su vez, se estimó el riesgo relativo de morir en cada subregión, utilizando la tasa de mortalidad por homicidios de la subregión Cono Sur como línea de base. La probabilidad de morir por esta causa en la subregión Andina fue 5.4 veces mayor, presentando un Intervalo de Confianza (IC) del 95% (4.6 a 6.5), en Brasil fue de 4.5 (IC 95% 3.9-5.6) y en Centroamérica fue de 4.0 (IC 3.3-4.8). Comparado con las mujeres, los hombres tienen un riesgo de mortalidad 9.4 veces mayor (IC 95% 8.0-11.1). Los grupos de edad de 20 a 29 años, 30 a 39 años, y 40 a 49 años presentan tasas de mortalidad con valores promedio de 37.5, 25.0 y 16.1 por 100.000 habitantes respectivamente, con un riesgo mucho más alto, estadísticamente significativo, que el grupo de 10 a 19 años (13.6 por 100.000 habitantes) (2).

En Colombia, en términos generales, la mortalidad se ha mantenido relativamente constante en los últimos 7 años, presentando una tasa promedio de 64.03 por 100.000 habitantes. Durante el periodo 2002-2003 se registró uno de los descensos más importantes en la tasa al pasar de 97.52 por 100.000 habitantes a una tasa de 79.35 por 100.000 habitantes, sin embargo, durante el periodo 2011-2013, se registró el ultimo descenso más significativo, pasando de una tasa de una tasa de 62.97 muertes por 100.000 habitantes a una tasa de 52.92 muertes en 2014. Estas muertes violentas se clasifican en: homicidios, suicidios, muertes en accidente de transporte, muertes accidentales y violentas indeterminadas. El homicidio según la manera de muerte ocupa el primer lugar con 12626 casos equivalentes al 50.07% de los casos y una tasa de 26.49 por cada 100.000 habitantes (3).

Si bien observamos una disminución general en las muertes violentas desde el año 2005 al año 2015, es preocupante el aumento en los casos de suicidio y accidentes de tránsito  en este periodo. Las tasas de muerte por cada 100.000 habitantes para el caso de suicidio se han mantenido casi constantes, mientras que para las muertes por accidente de tránsito esta misma tasa ha venido en aumento. En cuanto a homicidios (muertes por lesiones de causa externa más frecuente en nuestro país) vemos una marcada disminución en los casos totales y por consiguiente en la tasa ya mencionada, siendo estos datos los responsables de la disminución en las muertes violentas en Colombia en general y demostrando ser un aliciente para el camino de llevar a nuestro país a una disminución considerable de violencia.

En cuanto a los casos de muerte por accidentes de tránsito vemos una tasa mayor marcada en la zona de los llanos orientales, significativa comparándola con la tasa nacional. Entre los departamentos más afectados encontramos en cabeza a Casanare que históricamente se ha mantenido como uno de los principales focos de estos casos, a este le siguen otros departamentos como Arauca y Meta. Es importante destacar a otros departamentos que a diferencia de los ya mencionados presentan tasas representativamente menores en relación con la nacional como lo son Amazonas, Atlántico, Bogotá, Bolívar, Chocó y Guaviare.

A nivel de homicidios encontramos grandes diferencias en cuanto a los casos reportados entre departamentos, lo que nos está indicando una problemática claramente regional, dadas por circunstancia propias de dicho territorio. Observamos a Valle del Cauca como el que más genera casos anualmente desde el 2005 a la actualidad exceptuando el año 2011 en el que fue protagonista Antioquia, además Valle del Cauca presenta una tasa que por poco triplica el conglomerado nacional, conjuntamente con Arauca son los departamentos con más homicidios per cápita del país. Otros departamentos en los cuales se deben situar la mayor cantidad de esfuerzos para el cambio de las estadísticas son Antioquia, Risaralda, Guaviare, Meta, Norte de Santander, Putumayo y Caquetá. Por otra parte encontramos otros territorios como Boyacá y en menor medida Santander donde hay menor presencia de estos casos. 

El suicidio en Colombia es una manera de muerte con menores casos con respecto a las otras causas de muerte violentas, pero a su vez representa una problemática trascendental pues involucra un espectro de salud mental en nuestra población. No ha existido avance en cuanto a la disminución de la tasa nacional pues vemos aumento de los casos con el aumento paralelo de la población nacional. No hay gran diferencia entre departamentos, sin embargo es Arauca y la zona cafetera (Quindío, Caldas y Risaralda) los mayores exponentes en cuanto a tasa de muertes se refiere. 

 

 

Referencias Bibliográficas

1. Cardona D, Pelaez E, Aidar T, Ribotta B, Alvarez MF. Mortalidad por causas externas en tres ciudades latinoamericanas: Córdoba (Argentina), Campinas (Brasil), y Medellín (Colombia), 1980-2005. R. Bras.Est. Pop. 2008 jul-dic; 25(2).
2. Pan American Health Organization. Health Situation in the Americas. Basic Indicators. 2012.
3. Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Forensis. 2014.