Estado de Salud
Agosto 1 de 2016

Tasa de Mortalidad por Enfermedades Isquémicas del Corazón –Georeferenciado

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La Tasa de Mortalidad por Enfermedades Isquémicas del Corazón es el número total de defunciones estimadas por enfermedad isquémica del corazón en una población total o de determinado sexo y/o edad dividido por el total de esa población, expresada por 100.000 habitantes.

Análisis

¿Que dicen estos datos?

Según el Informe sobre la Situación Mundial de las Enfermedades no Transmisibles, 2014, del total de muertes por causa de enfermedades cardiovasculares (17.5 millones en el año 2012), se estima que 7.4 millones fueron por causa de enfermedad isquémica del corazón, siendo una de las tres principales causas de años de vida perdidos debidos a mortalidad prematura (1).

El crecimiento de la población y la mayor longevidad están conduciendo a un rápido aumento del número total de adultos de mediana edad y mayores, y al correspondiente incremento de las cifras de muertes debidas a ENT. Así, se prevé que el número anual de defunciones debidas a enfermedades cardiovasculares aumente de 17 millones en 2008 a 25 millones en 2030. Se calcula que los factores comportamentales, entre ellos, el consumo de tabaco, el sedentarismo, la dieta malsana y el uso nocivo del alcohol, son responsables de alrededor del 80% de las coronariopatías y enfermedades cardiovasculares (2).

Las enfermedades isquémicas del corazón están incluidas en el grupo de enfermedades cardiovasculares, así mismo, en este grupo se incluyen las enfermedades hipertensivas e insuficiencia cardíaca (3). En lo que se refiere a defunciones atribuibles a escala mundial, los principales factores de riesgo comportamentales y fisiológicos son la tensión arterial alta (a la que se atribuyen el 13% de las defunciones mundiales), el consumo de tabaco (9%), la hiperglucemia (6%), el sedentarismo (6%), y el sobrepeso o la obesidad (5%). Se ha estimado que la tensión arterial alta es responsable del 45% de las muertes por coronariopatías (3).

A su vez, para la Región de las Américas, en el informe de Prioridades para la salud cardiovascular en las Américas 2011, publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) (4), según el perfil epidemiológico de la Región un alto porcentaje de la población adulta de menos de 70 años de edad está en riesgo de sufrir un evento cardiovascular en los próximos 10 años: hasta un 41% de los hombres y el 18% de las mujeres en países con tasas muy bajas de mortalidad adulta e infantil (por ejemplo, Canadá, Cuba y los Estados Unidos), hasta el 25% de los hombres y el 17% de las mujeres en los países con tasas bajas de mortalidad adulta e infantil (Argentina, Barbados y Chile), y hasta un 8% de los hombres y el 6% de las mujeres en los países con tasas muy altas de mortalidad adulta e infantil (Bolivia y Ecuador).

Esta situación es muy compleja en América Latina, porque alrededor de 40% de las muertes se producen prematuramente, justo en el momento de mayor productividad de la vida, cuando el impacto económico y social es más sustantivo, porque la tasa de discapacidad resultante es una carga demasiado pesada, y tienen un impacto catastrófico en la economía de los gobiernos y de las familias por el gasto derivado de los tratamientos y la pérdida de años de vida potencial y de productividad causadas por muertes prematuras y discapacidad. Estas enfermedades contrarrestan los esfuerzos de la lucha contra la pobreza y contribuyen a profundizar las inequidades en salud. (4)

En Colombia, según datos presentados por el Observatorio Regional de Salud de la OMS/OPS, para el año 2008, el 14,64% de las muertes eran causadas por Enfermedades isquémicas del corazón, siendo la primera causa de mortalidad en el país(5).

Cabe aclarar que, para la presentación de las causas principales de mortalidad registrada en el Observatorio, la OPS emplea la lista estándar para causas principales de defunción propuesta por Becker, R y colaboradores, publicada en el Boletín de la Organización Mundial de la Salud, Abril 2006; 84 (5): 297-304.

Así mismo, para el Comité de Prevención y Rehabilitación de la Sociedad Colombiana de Cardiología, la enfermedad cardiovascular es la primera causa de morbi mortalidad a nivel nacional.

Como se anotó anteriormente, las enfermedades isquémicas del corazón están incluidas en el grupo de enfermedades cardiovasculares y según la clasificación mundial de enfermedades CIE-10, las enfermedades isquémicas del corazón comprenden: la angina inestable, el infarto agudo del miocardio, la trombosis coronaria no resultante en infarto agudo del miocardio, el síndrome de Dressler y la enfermedad cardíaca crónica. Todas éstas son causadas principalmente por la enfermedad coronaria.

Las enfermedades isquémicas del corazón, además de que constituyen la primera causa de muerte en Colombia desde el año 2005, tienen una tendencia al aumento, pasando de 51,66 muertes por 100.000 habitantes en 1998 a 72,04 en el año 2015 (6).

Gran parte del aumento de las enfermedades no transmisibles en los países es atribuible a los factores de riesgo modificables, como la inactividad física, la desnutrición en los primeros mil días de la vida y más adelante con una dieta poco saludable (incluyendo excesivo consumo de sal, grasa y azúcar), el consumo de tabaco, el abuso del alcohol y la exposición a la contaminación ambiental; lo que sugiere que más de la mitad de la carga de ENT podrían evitarse con una efectiva promoción de la salud y con programas de prevención de las enfermedades que abordan tales factores de riesgo. (7)

El aumento de las tendencias en la prevalencia de ENT y los costos del tratamiento obligará a los países a tomar decisiones frente a la creación de estrategias para hacer frente a las ENT de manera sostenible. En todos los países, pero sobre todo en aquellos que todavía se enfrentan a grandes desafíos para alcanzar los ODM, tales estrategias deben tener un fuerte énfasis en la prevención, junto con el tratamiento y la atención costo-efectivos que sean fiscalmente orientados. (7)

Estas medidas de prevención deben complementarse con el fortalecimiento de la vigilancia y organización de la atención en salud, lo que incluye, por ejemplo, la reestructuración de la atención primaria que incluya la atención efectiva a las ENT, poniendo especial énfasis en la prevención. Además, el sector salud requiere una oferta de tratamiento costo-eficiente y efectivo, así como del aprovechamiento de sinergias para la prevención de ENT provenientes de programas ya existentes como por ejemplo programas de salud materna infantil y programas de enfermedades transmisibles, que permitan hacer transversal el componente de prevención de ENT y la promoción de hábitos de vida saludables.(4)

Referencias Bibliográficas

  1. Organización Mundial de la Salud. Informe sobre la Situación Mundial de las Enfermedades no Transmisibles, 2014..
  2. World Health Organization. Noncommunicable Diseases Country Profiles. ; 2011.
  3. Organización Panamericana de la Salud. Enfermedades Cardiovasculares en la Región de las Américas-Salud en las Américas. ; 2007.
  4. Pan American Health Organization. Regional Consultation Priorities for Cardiovascular Health in the Americas. Key Messages for Policymakers. ; 2011.
  5. Pan American Health Organization. Regional Health Observatory. [Online]. Available from: http://ais.paho.org/phip/viz/mort_causasprincipales_lt_oms.asp.
  6. Así Vamos en Salud. Indicadores Estado de Salud. ; 2013.
  7. The World Bank.Human Development Network. The Growing Danger of Non-communicable Diseases. Acting Now to Reverse Course. Conference Edition. ; 2011.