Estado de Salud
Agosto 1 de 2016

Prevalencia de Obesidad, Sobrepeso y Exceso de peso-Georeferenciado

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Indicador - Gráfica

Definición prevalencia de obesidad: Es el cociente entre el número de personas de 18 a 64 años que tienen un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 30.0 y el número total de la población de 18 a 64 años por 100 personas de ese grupo de edad.

Definición prevalencia de sobrepeso: Es el cociente entre el número de personas de 18 a 64 años que tienen un Índice de Masa Corporal (IMC) dentro de un rango de 25.0 a 29.9 y el número total de la población de 18 a 64 años por 100 personas de ese grupo de edad.

Definición prevalencia del total de exceso de peso: Es el cociente entre el número de personas de 18 a 64 años que tienen un Índice de Masa Corporal (IMC) igual o superior a 25.0 y el número total de la población de 18 a 64 años por 100 personas de ese grupo de edad. 

Análisis

¿Que dicen estos datos?

Según el Informe sobre la Situación Mundial de las Enfermedades no Transmisibles 2014, de la Organización Mundial de la Salud, a nivel mundial, la obesidad casi se ha duplicado desde 1980. En 2014, el 10% de los hombres y el 14% de las mujeres de 18 años o más eran obesos. Más de 42 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso en 2013. La prevalencia mundial de la diabetes en 2014 se estimaba en un 10% (1).

La obesidad y el sobrepeso son aumentos anormales de las reservas de grasa del cuerpo que pueden comprometer a largo plazo la salud (2). La forma más sencilla y ampliamente utilizada para diagnosticar estas entidades es por medio del Índice de Masa Corporal (IMC), que es una medida que tiene en cuenta el peso de los individuos respecto a su estatura. El diagnóstico de sobrepeso se hace cuando una persona tiene un IMC mayor de 25 y de obesidad cuando es mayor de 30.

La evidencia científica ha encontrado que la obesidad disminuye la esperanza de vida en siete años a partir de los 40 años de edad. Adicionalmente, ha evidenciado una relación positiva entre el IMC superior a 25, el aumento del riesgo de tener enfermedad coronaria (3), diabetes (4), cáncer (3) y el riesgo de morir por las mismas enfermedades (5) (1). Debido a que estos tres grupos de enfermedades junto con la enfermedad pulmonar crónica son las responsables del 60% de las muertes a nivel mundial (6) ha surgido la necesidad inmediata de prevenir la mortalidad por estas enfermedades, disminuyendo la incidencia de los factores de riesgo prevenibles, dentro de los que se encuentran el sobrepeso y la obesidad (7).

En Colombia, según los resultados de la última Encuesta Nacional de Situación Nutricional del año 2010, la prevalencia de exceso de peso presenta una tendencia ascendente, pasando de 46% en el 2005 a 51.2% en el 2010. A pesar de que tanto el sobrepeso como la obesidad aumentaron, cabe resaltar que hubo un aumento mayor en el porcentaje de obesos (2.8 puntos porcentuales). Esta condición es más prevalente en las mujeres (55,2% mujeres, 45,6% hombres) y en el grupo de edad de 50 a 64 años siendo mayor la obesidad en este grupo de edad que en el resto. A nivel departamental, San Andrés y Providencia, Guaviare, Guainía, Vichada y Caquetá presentan las mayores prevalencias, todas superiores al 57% de su población con exceso de peso.

La importancia de este indicador, radica no solamente en el gran factor de riesgo para muchas enfermedades sino en que es una enfermedad prevenible mediante la adquisición de hábitos alimentarios saludables y la práctica de actividad física (AF) (3) (7). No obstante, una vez que un individuo padece de obesidad, la pérdida de peso es una tarea dispendiosa que requiere de un trabajo interdisciplinario y que en muchos casos conlleva riesgos adicionales para la salud (8).

Otro punto a resaltar es que solo el 53.5% de la población colombiana cumple con las recomendaciones de realizar mínimo 150 minutos de AF durante la semana y únicamente el 20% de los colombianos cumple con estas recomendaciones durante su tiempo libre (9).

El Ministerio de Salud y Protección Social ha propuesto dentro del Plan Decenal de Salud Pública, en la Dimensión ‘Vida saludable y condiciones no transmisibles’, la inclusión de varias metas orientadas a la disminución de factores de riesgo relacionados con la obesidad. Dentro de estas metas se destacan:

  • A 2021, incrementar el consumo diario de frutas y verduras en la población en general.
  • A 2021, incrementar anualmente en un 10% el número de puntos de distribución y comercialización de frutas y verduras a nivel departamental.
  • A 2021, aumentar progresivamente los impuestos para los alimentos y bebidas que no cumplan con las recomendaciones definidas por la Organización Mundial de la Salud OMS.
  • A 2021, se logra incluir mínimo 300 minutos de actividad física a la semana en actividades asociadas a: caminar, realizar prácticas de senderismos, marchar, nadar recreativamente, practicar danza en todas sus modalidades, montar en bicicleta, patinar, y otras prácticas, que semanalmente se desarrollen en instituciones deformación de niños y jóvenes en la totalidad del sistema educativo.
  • A 2021, se incrementa la actividad física global en población de 13 a 64 años.
  • A 2021, se aumenta el tiempo dedicado y la calidad para la actividad física en todo el sistema educativo, con énfasis en la población escolar y en la primera infancia, a través de procesos lúdicos y pedagógicos, entre otros, que fomenten e incentiven el movimiento, el deporte recreativo y la sana competencia.
  • A 2021, se incrementa por encima del 33,8% y el 5,6% respectivamente la actividad física caminando o montando bicicleta como medio de transporte.
  • A 2021, se implementa la estrategia Once para la salud en el 80% de las instituciones educativas con estudiantes de primaria y básica secundaria (10 y 12 años), en articulación con las Secretarías de Educación.

Es importante señalar que para el cumplimiento de las metas se requiere del trabajo intersectorial, donde instituciones como el Ministerio de Educación, Coldeportes y las entidades territoriales juegan un papel fundamental en el desarrollo de acciones que permitan mejorar los hábitos relacionados con la alimentación saludable y la práctica de actividad física.

Por otra parte, y en relación con la meta relacionada con  los impuestos a alimentos y bebidas, aunque el tema ya está dentro de la agenda pública planteando la necesidad de incluir un impuesto a las bebidas azucaradas. A su vez, en el año 2016 el Ministerio de Salud y Protección Social junto con la Cámara de la Industria de Bebidas de la Andi firmaron un acuerdo para restringir la comercialización de gaseosas y bebidas azucaradas en los colegios. Sin embargo, para lograr que este tipo de medidas tengan un impacto efectivo en la salud de la población, deben ir acompañadas de procesos educativos orientados al cambio de hábitos alimentarios, sobre todo los relacionados con el consumo de este tipo de alimentos.

Adicionalmente, Así Vamos en Salud hace un llamado a todos los responsables de la promoción de la salud (en particular a las EPS en su responsabilidad de gestión del riesgo individual) para que se estimule la realización de actividad física por parte de las mujeres colombianas, puesto que los datos evidencian que solo el 46.1% de las mujeres cumplen con las recomendaciones de AF durante la semana (10) y que además son la población con mayor prevalencia de obesidad (con riesgo adicional para sufrir de enfermedades crónicas no transmisibles) (10). Llama la atención que la actividad física durante el tiempo libre en las mujeres es significativamente menor que la realizada por los hombres (10). Esto invita a la investigación y debate público en particular en los espacios académicos en torno a la disponibilidad del tiempo libre y a su uso por parte de las mujeres que está íntimamente relacionado con la equidad de género y su rol en la sociedad.

Por último, cabe señalar que el tema se viene trabajando desde 2009, bajo la Ley 1355 en la que se define la obesidad, junto con las enfermedades crónicas no transmisibles asociadas a esta. Unas y otras son contempladas en la norma como una prioridad de salud pública.

Referencias Bibliográficas

1. OMS. Informe sobre la Situación Mundial de las Enfermedades Transmisibles.; 2014.
2. World Health Organization. Fact sheet N°311: Obesity and overweight. [Online].; 2011 [cited 2011 Abril 18. Available from: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/en/.
3. Haslam D, James W. Obesity. Lancet. 2005 Octubre 1; 366: p. 1197-20.
4. Hamman RF. Genetic and Environmental Determinants of Non-Insulin-Dependent Diabetes Mellitus (NIDDM). Diabetes Metabolism Reviews. 1992;8:; 8: p. 287-338.
5.Calle E, Rodriguez C, Walker-Thurmond K, Thu M. Overweight, Obesity, and Mortality from Cancer in a Prospectively Studied Cohort of U.S. Adults. New England Journal of Medicine. 2003 Abril 24; 348(17): p. 1625-38.
6. WHO. 2008-2013: Action Plan for the Global Strategy for the Prevention and Control of Noncommunicable Diseases Ginebra; 2008.
7.Cecchini M, Sassi F, Lauer JA, Lee YY, Guajardo-Barron V, Chisholm D. Tackling of unhealthy diets, physical inactivity, and obesity: health effects and cost-eff ectiveness. Lancet. 2010 Noviembre 11.
8.Villareal DT, Suresh C, Parimi N, Sinacore D, Hilton T, Armamento-Villareal R, et al. Weight Loss, Exercise, or Both and Physical Function in Obese Older Adults. New England Journal of Medicine. 2011 Marzo; 364(13): p. 1218-29.
9. Profamilia. Encuesta Nacional de Demografía y Salud. Bogotá:; 2010.
10. Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Encuesta Nacional de la Situacion Nutricional en Colombia 2010 - ENSIN Bogota; 2010.